Me agrada que desde tan pequeño hayas tenido la vivencia de lo que es la amistad, la clase del colegio ha servido para unirte a unos cuantos niños y niñas que forman ya parte de tu círculo, poco a poco ese círculo se ha ido agrandando y a medida que pasaba el tiempo todos los que erais afines unos con otros os habéis acabado juntando, de eso se ha encargado la vida, de mantener a ese grupo, de que tengáis buenas experiencias y de crear las circunstancias para que podáis desarrollar vuestras habilidades sociales nos hemos encargado los padres. 

Pienso que la amistad es algo fundamental en la infancia, el que mi hijo sienta la cercanía de los que son como él, que desarrolle su personalidad, que juegue, que ría, que se enfade, que quiera, que odie, en fin, que sienta junto a esos niños y niñas es algo que se nota en su día a día, el que sean además compañeros de clase acrecienta esa experiencia, porque lo que viven en el aula sale a la calle y lo que viven en la calle entra en el aula, de ello da buena cuenta la profesora que ve cómo en estos críos hay un feeling especial y una unión que ella agradece por sus comportamientos y temperamentos. 

Tu madre y yo teníamos claro desde el principio que el colegio al que tenías que ir tenía que estar en el mismo sitio en el que vives, porque queríamos que tus futuros amigos saliesen de ahí para que luego pudierais seguir viviendo experiencias juntos, y continuar vuestras relaciones fuera del colegio, hay otros centros en las afueras con más reputación, más caros, donde dan más idiomas y tienen en teoría mejores profesores, pero no queremos eso para tu infancia, queremos ante todo y sobre todo que seas un niño el cual tenga sus amigos cerca, que viváis una continuidad, que no haya diferencia entre cómo os relacionáis dentro y fuera del colegio, que esos dos mundos sean complementarios y cercanos.

Para buscar esa cercanía no sólo hace falta la relación entre los niños, también es necesaria la relación entre los padres, con el paso de ese tiempo también nos hemos ido acercando, y también ha ido naciendo en nosotros una relación muy especial fruto de veros juntos y de coincidir en lugares comunes. Al final todos los padres que formamos este grupo hemos acabado siendo partícipes en la educación y en el desarrollo de nuestros hijos, cada uno aportamos lo que tenemos. Padres y madres compartimos y participamos con nuestros hijos en sus juegos, hablamos con ellos, hacemos viajes y sobre todo les llevamos juntos a que conozcan la naturaleza, que aprendan a convivir con ella, cualquier padre puede corregir a cualquier niño si ve que hace algo incorrecto, quedamos juntos a comer o a cenar en nuestras casas para que los niños jueguen juntos en sus cuartos y compartan ese lugar mágico y especial que han creado, en definitiva les estamos dando sus historias, sus experiencias, sus recuerdos, sus vidas y todo ello de la mejor forma que conozco: entre amigos.