191. Al final todo se resume en saber organizar tus días, tus emociones y tus afinidades.

192. "Hago lo que tú no eres capaz de hacer y por eso me mandas que lo haga", tener este pensamiento cuando nos sintamos avasallados en nuestro trabajo es un buen método para dar nuestra importancia a la tarea que llevamos a cabo y quitársela a quien nos obliga a hacerla.

193. Intento no pensar en lo que piensan los demás, no soy tan vanidoso.

194. Voy conduciendo mi coche y me encuentro a otro aparcado en doble fila, doy los intermitentes para adelantarlo y miro por el retrovisor al conductor del vehículo que viene detrás, éste me pone una cara como queriendo decir, "no hace falta que des los intermitentes, ya he visto que hay un coche aparcado en doble fila" a lo que yo pienso, "no doy los intermitentes por ti, los doy para hacer saber al conductor del coche aparcado que voy a adelantarlo". ¿No actuamos casi siempre de esta forma, pensando que lo que ocurre delante de nosotros ocurre por nosotros, cuando en el fondo no somos más que meros espectadores ansiosos de que ocurra algo?

195. Al que vive de la desdicha de los demás le interesa que los demás sean desdichados.

196. Cuando más peligro corremos de quedarnos atrapados en nuestra propia sombra es cuando emitimos más luz.

197. La prepotencia que tenemos a la hora de relacionarnos con los demás es inversamente proporcional a la seguridad que sentimos cuando los demás se relacionan con nosotros.

198. Sino eres capaz de mejorar lo que ya has hecho es porque no eres capaz de apreciar los pequeños fallos que tu obra esconde.

199. Muchos escribimos pensando en que lo que escribimos tiene que ser reconocido por los demás, presuponemos la idea del éxito antes de que éste suceda imaginando que la opinión del otro es lo que hace que nuestra obra sea algo valioso, algo trascendente, algo perenne. Este pensamiento acaba cuando empezamos a meditar sobre si los "jueces" de los que tanto dependemos son aptos para emitir sus juicios acerca de nuestra obra, si verdaderamente su opinión tiene tanta importancia como para poder modificar nuestras actitudes, nuestro verdadero libre albedrío comienza cuando no necesita ser ni verdadero ni libre.

200. Todo esto no es más que un ensayo para el auténtico examen real de nuestra vida, ¿no sabéis cuál es?, su preparación dura nueve meses.