Tengo que agradecer a mucha gente la confianza y ánimos que me han ofrecido desde que se inició ya, años atrás, este contencioso: a mis amigos (ya sabéis quienes sois) por haber estado ahí, a mi familia, por vuestro apoyo incondicional, a Ignacio y Jacobo Belmonte, por su buen quehacer en todo momento y por haber creído en mi defensa desde un principio, al Magistado-Juez Edorta J. Etxarandio, por elaborar un completo ensayo sobre la Propiedad Intelectual y habernos dado una instructiva lección a ambas partes, y sobre todo, a ti, mamá, que te has ido sin saber el resultado final de nuestra lucha, es el que ya sabías que iba a ser. A todos, gracias.