¿Qué cualidades he de tener para ser un buen padre?, ¿cómo he de ser para desarrollar a mi hijo y que el día de mañana se convierta en un ser libre, independiente, con voluntad, fuerte, consciente? 

Ser padre significa tener muchas cualidades, cualidad de amigo, de psicólogo, de confidente, de maestro, de policía… pero sobre todo una fundamental y que desgraciadamente no la he tenido presente tanto como me gustaría, porque… ¿cómo voy a saber lo que quiere el niño, lo que necesita, lo que siente, lo que sufre, si yo mismo no me convierto en niño, si no vuelvo a tener la cualidad de un niño? 

Volver a ser niño, recuperar la inocencia, la capacidad de sorpresa, recuperar la ternura, la espontaneidad y por qué no, recuperar también un poco la locura. 

Estar al mismo nivel del niño para poder verlo en su totalidad y en su complejidad, volver a recuperar sus ojos, su risa, sus gestos, sus expresiones, sus miedos, sus deseos, volver a vivir mi infancia para poder comprender mejor la suya, adentrarme en su mundo. Mi propio hijo me enseña la forma de hacerlo, es un libro abierto, sólo hay que saber leerlo.